Guía · MasterChip
Ampliar la RAM o cambiar a SSD: cómo saber qué admite tu equipo
Ampliar la memoria o cambiar el disco por un SSD es una de las mejoras más comunes, pero comprar a ciegas es la forma más fácil de equivocarse. Esto es lo que conviene comprobar antes de gastar.
1. Averigua el modelo exacto de tu equipo
Todo empieza por el modelo. En un portátil suele estar en una etiqueta en la parte inferior; en un sobremesa de marca, en la parte trasera o lateral. También puedes abrir Información del sistema (escribe "msinfo32" en el menú Inicio) y mirar el fabricante y el modelo. Con ese dato, la ficha de especificaciones del fabricante te dice qué admite.
2. Mira qué memoria tienes ahora
Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc), entra en Rendimiento y selecciona Memoria. Según la versión de Windows verás la cantidad total, la velocidad, las ranuras utilizadas y el formato (módulos para sobremesa o más pequeños para portátil). Esa información te indica cuánta hay y si quedan ranuras libres.
3. El tipo de memoria no es intercambiable
Las memorias DDR4 y DDR5 no son compatibles entre sí: la placa admite una u otra, no las dos. Hay que comprar el tipo que admite tu equipo, y conviene tener en cuenta la velocidad y los límites de capacidad que indica el fabricante. Si pones dos módulos, lo recomendable es que sean iguales o lo más parecidos posible.
4. Ojo con los portátiles
En muchos portátiles, sobre todo los más finos, la memoria va soldada a la placa y no se puede ampliar. En otros hay una o dos ranuras. Comprueba en las especificaciones de tu modelo si es ampliable antes de comprar nada.
5. Qué tipo de disco tienes y cuál admite
En el Administrador de tareas, Rendimiento, Disco, muchas versiones de Windows indican si es un disco mecánico (HDD) o un SSD. Si es mecánico, cambiarlo por un SSD suele notarse mucho. Pero hay varios formatos:
- SSD de 2,5 pulgadas con conexión SATA, el más parecido a un disco clásico.
- SSD M.2, una pequeña tarjeta que va directamente en la placa. Ojo: no todas las ranuras M.2 admiten todos los tipos (SATA o NVMe). Hay que mirar el manual.
6. Piensa en tus datos y en el sistema
Al cambiar de disco hay dos caminos: clonar el actual al nuevo o instalar Windows desde cero y volver a pasar tus archivos. En ambos casos conviene hacer una copia de seguridad antes. Y si tu ordenador es muy antiguo, valora si el resto de componentes compensan la inversión.
Cuándo conviene pedir ayuda
Si no estás seguro de qué admite tu equipo, si hay que abrirlo y no te sientes cómodo, o si quieres asegurarte de que la mejora tiene sentido antes de comprar las piezas, es mejor consultarlo antes. Así evitas comprar un componente que luego no es compatible.
¿Quieres que lo miremos?
Cuéntanos qué le pasa a tu equipo. La revisión es gratuita en San Blas, por videollamada o trayéndonos el equipo con cita previa. En el resto de Madrid, las visitas se acuerdan según cada caso.